...Y cuando el silencio es lo mejor que puedes decir o hacer.
Aún ahí Dios lo interpreta porque él conoce todo de ti.
Cada uno de tus cabellos y también cada uno de tus deseos.
No eres invisible para él, estás presente siempre, siempre.
By: Brendaliz Avilés
Dicen que el cielo es el límite... yo voy más alto que el cielo... mas ancho que los mares... mas bajo que el fondo de la tierra.
domingo, 22 de enero de 2012
lunes, 7 de noviembre de 2011
QUÉ IMPORTA EL DÍA??
Hoy en la tierra será Lunes,
Martes, Miércoles….. Buuuaa!
Para que quiero saberlo después de todo NO hay diferencia entre un día y otro.
Esa costumbre Humana de creer que por que es viernes uno tiene que estar más alegre,
y más triste los Domingos por la tarde.
Esa mala costumbre de anclarse en los tiempos y los días, cada día se puede emprender como el mejor!!
Y puede incluso ser Lunes, Si.
Después de todo lo que cambia es el nombre de los días, sino la Actitud con la que uno se predispone para enfrentarlos. Predisponerse suena prepararse, prepararse a vivir su día como si fuera el último de nuestra vida,
predisponerse cada día a realizar grandes cosas y a vivir cada día con gran intensidad.
A veces pequeñas actitudes o errores de los demás hacen que nos amarguemos el día,
pero por que les vamos a dar el poder al otro para arruinarnos una hora, media tarde
o un día entero de nuestra valiosa vida?...
(de "No parar de soñar")

Para que quiero saberlo después de todo NO hay diferencia entre un día y otro.
Esa costumbre Humana de creer que por que es viernes uno tiene que estar más alegre,
y más triste los Domingos por la tarde.
Esa mala costumbre de anclarse en los tiempos y los días, cada día se puede emprender como el mejor!!
Y puede incluso ser Lunes, Si.
Después de todo lo que cambia es el nombre de los días, sino la Actitud con la que uno se predispone para enfrentarlos. Predisponerse suena prepararse, prepararse a vivir su día como si fuera el último de nuestra vida,
predisponerse cada día a realizar grandes cosas y a vivir cada día con gran intensidad.
A veces pequeñas actitudes o errores de los demás hacen que nos amarguemos el día,
pero por que les vamos a dar el poder al otro para arruinarnos una hora, media tarde
o un día entero de nuestra valiosa vida?...
(de "No parar de soñar")

LLEVA LUZ
Había una vez,
hace cientos de años,
en una ciudad de Oriente,
un hombre que una noche caminaba
por las oscuras calles llevando
una lámpara de aceite encendida.
La ciudad era muy oscura
en las noches sin luna como aquella.
En determinado momento,
se encuentra con un amigo.
El amigo lo mira y de pronto lo reconoce.
Se da cuenta de que es Guno,
el ciego del pueblo.
Entonces, le dice:
- ¿Qué haces Guno, tú ciego,
con una lámpara en la mano?
Si tú no ves..
Entonces,
el ciego le responde:
- Yo no llevo la lámpara para ver mi camino.
Yo conozco la oscuridad de las calles
de memoria.
Llevo la luz para que otros encuentren
su camino cuando me vean a mi...
No solo es importante la luz que me sirve a mí,
sino también la que yo uso para
que otros puedan también servirse de ella.
Cada uno de nosotros puede alumbrar
el camino para uno y para que sea visto
por otros, aunque uno aparentemente
no lo necesite.
Alumbrar el camino de los otros
no es tarea fácil...
Muchas veces en vez de alumbrar
oscurecemos mucho más el camino
de los demás... ¿Cómo?
A través del desaliento, la crítica,
el egoísmo, el desamor, el odio,
el resentimiento...
¡Qué hermoso sería
sí todos ilumináramos los caminos
YO QUIERO HOY ILUMINAR TU CAMINO AMIG@..!!
hace cientos de años,
en una ciudad de Oriente,
un hombre que una noche caminaba
por las oscuras calles llevando
una lámpara de aceite encendida.
La ciudad era muy oscura
en las noches sin luna como aquella.
En determinado momento,
se encuentra con un amigo.
El amigo lo mira y de pronto lo reconoce.
Se da cuenta de que es Guno,
el ciego del pueblo.
Entonces, le dice:
- ¿Qué haces Guno, tú ciego,
con una lámpara en la mano?
Si tú no ves..
Entonces,
el ciego le responde:
- Yo no llevo la lámpara para ver mi camino.
Yo conozco la oscuridad de las calles
de memoria.
Llevo la luz para que otros encuentren
su camino cuando me vean a mi...
No solo es importante la luz que me sirve a mí,
sino también la que yo uso para
que otros puedan también servirse de ella.
Cada uno de nosotros puede alumbrar
el camino para uno y para que sea visto
por otros, aunque uno aparentemente
no lo necesite.
Alumbrar el camino de los otros
no es tarea fácil...
Muchas veces en vez de alumbrar
oscurecemos mucho más el camino
de los demás... ¿Cómo?
A través del desaliento, la crítica,
el egoísmo, el desamor, el odio,
el resentimiento...
¡Qué hermoso sería
sí todos ilumináramos los caminos
YO QUIERO HOY ILUMINAR TU CAMINO AMIG@..!!
viernes, 7 de octubre de 2011
FÓRMULA PARA CRECER
Mi
percepción a medida que envejezco es que no hay años malos.
Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo,
pero malos no son.
Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un año
tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar,
de perdonar, de reír, de aprender cosas nuevas,
de haber desafiado nuestros egos y nuestros apegos.
Por eso, no debiéramos tenerle miedo al sufrimiento
ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje.
Nos cuesta mucho entender que la vida y el cómo vivirla
depende de nosotros, el cómo enganchamos con las cosas
que no queremos, depende sólo del cultivo de la voluntad.
Si no me gusta la vida que tengo, deberé desarrollar las estrategias
para cambiarla, pero está en mi voluntad el poder hacerlo.
“Ser feliz es una decisión”, no nos olvidemos de eso.
Entonces, con estos criterios me preguntaba qué tenía que hacer yo
para poder construir un buen año porque todos estamos
en el camino de aprender todos los días a ser mejores
y de entender que a esta vida vinimos a tres cosas:
-a aprender a amar
-a dejar huella
-a ser felices
En esas tres cosas debiéramos trabajar todos los días, el tema es cómo
y creo que hay tres factores que ayudan en estos puntos:
-Aprender a amar la responsabilidad como una instancia de crecimiento.
El trabajo sea remunerado o no, dignifica el alma y el espíritu
y nos hace bien en nuestra salud mental.
Ahora el significado del cansancio es visto como algo negativo
de lo cual debemos deshacernos y no cómo el privilegio de estar cansados
porque eso significa que estamos entregando lo mejor de nosotros.
A esta tierra vinimos a cansarnos,… para dormir tenemos siglos después.
-Valorar la libertad como una forma de vencerme a mi misma
y entender que ser libre no es hacer lo que yo quiero.
Quizás deberíamos ejercer nuestra libertad haciendo lo que debemos
con placer y decir que estamos felizmente agotados
y así poder amar más y mejor.
-El tercer y último punto a cultivar el desarrollo de la fuerza de voluntad,
ese maravilloso talento de poder esperar, de postergar gratificaciones
inmediatas en pos de cosas mejores.
Hacernos cariño y tratarnos bien como país y como familia,
saludarnos en los ascensores, saludar a los guardias,
a los choferes de las micros, sonreír por lo menos una o varias veces al día.
Querernos.
Crear calidez dentro de nuestras casas, hogares, y para eso
tiene que haber olor a comida, cojines aplastados y hasta manchados,
cierto desorden que acuse que ahí hay vida.
Nuestras casas independientes de los recursos se están volviendo
demasiado perfectas que parece que nadie puede vivir adentro.
Tratemos de crecer en lo espiritual, cualquiera sea la visión de ello.
La trascendencia y el darle sentido a lo que hacemos
tiene que ver con la inteligencia espiritual.
Tratemos de dosificar la tecnología y demos paso a la conversación,
a los juegos “antiguos”, a los encuentros familiares,
a los encuentros con amigos, dentro de casa.
Valoremos la intimidad, el calor y el amor dentro de nuestras familias.
Si logramos trabajar en estos puntos y yo me comprometo a intentarlo
habremos decretado ser felices, lo cual no nos exime de los problemas,
pero nos hace entender que la única diferencia entre alguien feliz o no,
no tiene que ver con los problemas que tengamos
sino que con la ACTITUD con la cual enfrentemos lo que nos toca.
Pilar Sordo
Psicóloga
Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo,
pero malos no son.
Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un año
tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar,
de perdonar, de reír, de aprender cosas nuevas,
de haber desafiado nuestros egos y nuestros apegos.
Por eso, no debiéramos tenerle miedo al sufrimiento
ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje.
Nos cuesta mucho entender que la vida y el cómo vivirla
depende de nosotros, el cómo enganchamos con las cosas
que no queremos, depende sólo del cultivo de la voluntad.
Si no me gusta la vida que tengo, deberé desarrollar las estrategias
para cambiarla, pero está en mi voluntad el poder hacerlo.
“Ser feliz es una decisión”, no nos olvidemos de eso.
Entonces, con estos criterios me preguntaba qué tenía que hacer yo
para poder construir un buen año porque todos estamos
en el camino de aprender todos los días a ser mejores
y de entender que a esta vida vinimos a tres cosas:
-a aprender a amar
-a dejar huella
-a ser felices
En esas tres cosas debiéramos trabajar todos los días, el tema es cómo
y creo que hay tres factores que ayudan en estos puntos:
-Aprender a amar la responsabilidad como una instancia de crecimiento.
El trabajo sea remunerado o no, dignifica el alma y el espíritu
y nos hace bien en nuestra salud mental.
Ahora el significado del cansancio es visto como algo negativo
de lo cual debemos deshacernos y no cómo el privilegio de estar cansados
porque eso significa que estamos entregando lo mejor de nosotros.
A esta tierra vinimos a cansarnos,… para dormir tenemos siglos después.
-Valorar la libertad como una forma de vencerme a mi misma
y entender que ser libre no es hacer lo que yo quiero.
Quizás deberíamos ejercer nuestra libertad haciendo lo que debemos
con placer y decir que estamos felizmente agotados
y así poder amar más y mejor.
-El tercer y último punto a cultivar el desarrollo de la fuerza de voluntad,
ese maravilloso talento de poder esperar, de postergar gratificaciones
inmediatas en pos de cosas mejores.
Hacernos cariño y tratarnos bien como país y como familia,
saludarnos en los ascensores, saludar a los guardias,
a los choferes de las micros, sonreír por lo menos una o varias veces al día.
Querernos.
Crear calidez dentro de nuestras casas, hogares, y para eso
tiene que haber olor a comida, cojines aplastados y hasta manchados,
cierto desorden que acuse que ahí hay vida.
Nuestras casas independientes de los recursos se están volviendo
demasiado perfectas que parece que nadie puede vivir adentro.
Tratemos de crecer en lo espiritual, cualquiera sea la visión de ello.
La trascendencia y el darle sentido a lo que hacemos
tiene que ver con la inteligencia espiritual.
Tratemos de dosificar la tecnología y demos paso a la conversación,
a los juegos “antiguos”, a los encuentros familiares,
a los encuentros con amigos, dentro de casa.
Valoremos la intimidad, el calor y el amor dentro de nuestras familias.
Si logramos trabajar en estos puntos y yo me comprometo a intentarlo
habremos decretado ser felices, lo cual no nos exime de los problemas,
pero nos hace entender que la única diferencia entre alguien feliz o no,
no tiene que ver con los problemas que tengamos
sino que con la ACTITUD con la cual enfrentemos lo que nos toca.
Pilar Sordo
Psicóloga
lunes, 5 de septiembre de 2011
FELICIDAD EN EL CAMINO
Los que suelen sentirse más desdichados son los que no pueden
sentirse felices a menos que todo marche, siempre, a su manera.
Las personas que suelen sentirse más felices son aquellas
que deciden disfrutar y sacar el máximo provecho
de cualquier cosa que se cruce en su camino.Esperar lo mejor para uno mismo es maravilloso,porque son tus expectativas las que manejan tu realidad.
Sin embargo, en el camino por convertir aquellas expectativas
en realidades la vida dará muchos giros inesperados,
vueltas y desilusiones.
Hacer de ti una persona desdichada a raíz de esas decepciones
y de una eventual mala fortuna no logrará nada positivo.
Detente y piensa cuánto más efectivo serías si tan sólo pudieses,
simplemente, aceptar esas decepciones
y luego seguir avanzando para superarlas.
Espera lo mejor, y aprovecha el resto al máximo.
Es la manera más rápida de llegar a donde te estás dirigiendo,
encontrando a la vez muchísima alegría
en cada precioso instante a lo largo del camino.
d/a
sentirse felices a menos que todo marche, siempre, a su manera.
Las personas que suelen sentirse más felices son aquellas
que deciden disfrutar y sacar el máximo provecho
de cualquier cosa que se cruce en su camino.Esperar lo mejor para uno mismo es maravilloso,porque son tus expectativas las que manejan tu realidad.
Sin embargo, en el camino por convertir aquellas expectativas
en realidades la vida dará muchos giros inesperados,
vueltas y desilusiones.
Hacer de ti una persona desdichada a raíz de esas decepciones
y de una eventual mala fortuna no logrará nada positivo.
Detente y piensa cuánto más efectivo serías si tan sólo pudieses,
simplemente, aceptar esas decepciones
y luego seguir avanzando para superarlas.
Espera lo mejor, y aprovecha el resto al máximo.
Es la manera más rápida de llegar a donde te estás dirigiendo,
encontrando a la vez muchísima alegría
en cada precioso instante a lo largo del camino.
d/a
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