GRACIAS SEÑOR POR EL DÍA DE HOY...
...Sé que éste día es mi oportunidad de guardar los buenos recuerdos del pasado y conservarlos como presentes que me hicieron sonreír.
...Sé que éste día me da la oportunidad de dejar atrás todo aquello que yo permití que me hiciera llorar y, que podré conservar conmigo las lecciones que aprendí. Sé que esas lecciones me volvieron más
fuerte para vivir en el día de hoy. Sé que, sea como sea, así como tantos otros que ya pasaron, éste día también pasará.
...Gracias por darme la conciencia de que el día de ayer me trajo informaciones que hoy puedo usar o desechar. Y gracias, sobre todo, por probarme cada día que el mañana es algo que está fuera de mi control, que todavía no existe el futuro, que ya no existe el pasado y que yo solamente puedo actuar en el momento presente confiando en las manos de Dios, todo lo que para mí fue planeado.
" Sólo Pierde Quien Deja de Intentar "
Dicen que el cielo es el límite... yo voy más alto que el cielo... mas ancho que los mares... mas bajo que el fondo de la tierra.
viernes, 26 de noviembre de 2010
ACTITUD Y FE
Actitud al envejecer
Envejecer con gracia
Son muchas las personas que temen envejecer y sobre todo parecer viejas.
Hacemos de la vejez algo tan terrible y poco atractivo... No obstante, es un
proceso natural y normal de la vida. Si no podemos aceptar a nuestro niño interior y sentirnos a gusto con lo que fuimos y con lo que somos, ¿cómo podemos aceptar la etapa siguiente?
Si no te haces viejo, ¿qué otra alternativa tienes? Abandonar el planeta.
En nuestra cultura hemos creado lo que se llama "el culto a la juventud".
Está muy bien y es bueno amarnos cuando somos jóvenes, pero ¿por
qué no podemos amarnos cuando nos hacemos mayores?
Al final habremos pasado por todas las edades de la vida.
Muchas mujeres se sienten invadidas por la angustia y el temor cuando piensan en la vejez. Hacerse viejo significa tener arrugas, canas, la piel floja... y, sí, yo deseo hacerme vieja. Eso forma parte del hecho de estar aquí. Estamos en este planeta para experimentar todas las partes de la vida.
Yo entiendo que no queramos ser viejos y estar enfermos, de modo que separemos esas dos ideas. No nos imaginemos ni nos veamos poniéndonos enfermos como medio para morir. Personalmente, yo no creo que hayamos de morir necesariamente de enfermedad.
Creo, en cambio, que cuando llega nuestra hora de partir, cuando hemos realizado lo que venimos a hacer aquí, podemos echar una cabezadita o irnos a la cama por la noche, y partir tranquila y pacíficamente.
No es necesario enfermar mortalmente. No tenemos por qué estar
conectados a máquinas. No tenemos por qué estar echados sufriendo en un sanatorio para poder abandonar el planeta.
Actualmente hay muchisima información disponible sobre cómo
mantenernos sanos. No lo aplaces, hazlo ahora mismo.
Tenemos que sentirnos maravillosamente cuando seamos viejos, para
así poder seguir experimentando nuevas aventuras.
L.L. Hay
Envejecer con gracia
Son muchas las personas que temen envejecer y sobre todo parecer viejas.
Hacemos de la vejez algo tan terrible y poco atractivo... No obstante, es un
proceso natural y normal de la vida. Si no podemos aceptar a nuestro niño interior y sentirnos a gusto con lo que fuimos y con lo que somos, ¿cómo podemos aceptar la etapa siguiente?
Si no te haces viejo, ¿qué otra alternativa tienes? Abandonar el planeta.
En nuestra cultura hemos creado lo que se llama "el culto a la juventud".
Está muy bien y es bueno amarnos cuando somos jóvenes, pero ¿por
qué no podemos amarnos cuando nos hacemos mayores?
Al final habremos pasado por todas las edades de la vida.
Muchas mujeres se sienten invadidas por la angustia y el temor cuando piensan en la vejez. Hacerse viejo significa tener arrugas, canas, la piel floja... y, sí, yo deseo hacerme vieja. Eso forma parte del hecho de estar aquí. Estamos en este planeta para experimentar todas las partes de la vida.
Yo entiendo que no queramos ser viejos y estar enfermos, de modo que separemos esas dos ideas. No nos imaginemos ni nos veamos poniéndonos enfermos como medio para morir. Personalmente, yo no creo que hayamos de morir necesariamente de enfermedad.
Creo, en cambio, que cuando llega nuestra hora de partir, cuando hemos realizado lo que venimos a hacer aquí, podemos echar una cabezadita o irnos a la cama por la noche, y partir tranquila y pacíficamente.
No es necesario enfermar mortalmente. No tenemos por qué estar
conectados a máquinas. No tenemos por qué estar echados sufriendo en un sanatorio para poder abandonar el planeta.
Actualmente hay muchisima información disponible sobre cómo
mantenernos sanos. No lo aplaces, hazlo ahora mismo.
Tenemos que sentirnos maravillosamente cuando seamos viejos, para
así poder seguir experimentando nuevas aventuras.
L.L. Hay
ACTITUD Y FE
Oda a la Actitud de Ánimo
¡Qué vivan todos aquellos que quieren ser felices!
Que no esperan a que la felicidad les llegue, sino que la buscan y la descubren en los pequeños y hermosos detalles de la vida.
Que sean bendecidos aquellos que con su gracia y amor trabajan para construir un mundo mejor y que no se detienen cuando las cosas se ponen complicadas o difíciles.
Que sean respetados los que viven tratando de fomentar la paz, que no se callan ante las injusticias y que se esmeran por hacer de sus sueños una realidad.
Sean benditos los que confían en Jehová. Que caminan por fe aún cuando no ven y se refugian en Cristo, reconociendo que de él proviene la salida.
¡Qué vivan los sembradores de esperanza! Que cambian miradas tristes por sonrisas de fe. Sean como el sol en su esplendor los que por amor al Señor toleran los agravios y no dan rienda suelta a la venganza, porque conocen que tarde o temprano lo que el hombre siembra, cosechará y que Dios dará a cada cual su pago.
Que hermosa sea la luz que se refleje en los rostros de aquellos que laboran porque han comprendido y desean con todas sus fuerzas que este sea un mundo mejor.
¡Qué vivan, rían y canten los que reconocen la magnificencia y el poder de Dios! Y aún cuando mucho se ríen, burlan, critican o los juzgan, no permiten que su voz se apague y siguen testificando del gran amor de Dios.
¡Qué vivan todos aquellos que quieren ser felices!
Que no esperan a que la felicidad les llegue, sino que la buscan y la descubren en los pequeños y hermosos detalles de la vida.
Que sean bendecidos aquellos que con su gracia y amor trabajan para construir un mundo mejor y que no se detienen cuando las cosas se ponen complicadas o difíciles.
Que sean respetados los que viven tratando de fomentar la paz, que no se callan ante las injusticias y que se esmeran por hacer de sus sueños una realidad.
Sean benditos los que confían en Jehová. Que caminan por fe aún cuando no ven y se refugian en Cristo, reconociendo que de él proviene la salida.
¡Qué vivan los sembradores de esperanza! Que cambian miradas tristes por sonrisas de fe. Sean como el sol en su esplendor los que por amor al Señor toleran los agravios y no dan rienda suelta a la venganza, porque conocen que tarde o temprano lo que el hombre siembra, cosechará y que Dios dará a cada cual su pago.
Que hermosa sea la luz que se refleje en los rostros de aquellos que laboran porque han comprendido y desean con todas sus fuerzas que este sea un mundo mejor.
¡Qué vivan, rían y canten los que reconocen la magnificencia y el poder de Dios! Y aún cuando mucho se ríen, burlan, critican o los juzgan, no permiten que su voz se apague y siguen testificando del gran amor de Dios.
ACTITUD Y FE
El buen ánimo se recupera mas rápido de lo que creemos
"La felicidad humana no es producto de los grandes acontecimientos de la vida, sino de las pequeñas vivencias cotidianas", escribió Benjamin Franklin en su autobiografía. Casi dos siglos después de que muriera este sagaz político y científico, los expertos le siguen dando la razón.
Según los sociólogos David Myers y Ed Diener, las desgracias y los golpes de fortuna tan sólo ejercen una influencia pasajera sobre el estado de ánimo, que suele regresar a su nivel habitual, como muy tarde, al año de un fallecimiento en la familia, de un premio en la lotería o de un salto profesional.
Tener cubiertas las necesidades básicas. Pero no más allá del grado de independencia económica habitual en la clase media. De hecho, los cien nuevos multimillonarios que aparecen anualmente en la lista que publica la revista Forbes, admiten un incremento casi insignificante de su bienestar cuando aumentó su cuenta corriente. Incluso el 37% de ellos cree ser más desgraciado que la media de la población.
Relacionarse con los demás. Numerosos estudios han demostrado que la gente que necesita de otra gente es en realidad la más feliz, y es también la que menos probabilidades tiene de sufrir una depresión.
·Sentirse cómodo en el trabajo. "Las personas que trabajan en profesiones creativas que permiten aportaciones personales para conseguir objetivos son, en general, mucho más positivas", afirma César Díaz-Carrera. "Lograr los retos que nos planteamos en el trabajo es una forma constante de superación", añade "y la superación es una de las bases del optimismo". Por este motivo, se aconseja plantearse retos en todos los niveles de la vida.
·La autoestima. "Todos somos lo que creemos ser", afirma Andrew Matthews en su libro 'Por favor, sea feliz'. Nuestra propia imagen determina exactamente cómo nos comportamos. "Si nos aborrecemos, también aborreceremos a los demás; cuando nos encanta ser quienes somos, todo el mundo nos resulta maravilloso", añade Matthews. Un estudio de la Universidad de Michigan comprobó que el primer valor que consideraban los norteamericanos para ser felices, era quererse a sí mismos.
· Tener autocontrol. Séneca escribió: "El más poderoso es aquél que tiene poder sobre sí mismo". El psicólogo de la Universidad de Stanford, Albert Bandura, dedicó años a estudiar la eficacia personal, es decir, la autoconfianza en producir los efectos que se desean. Dedujo que a las personas que creían que conseguían las cosas por su propio esfuerzo apenas les afectaban las predicciones negativas de los demás.
· Seguir una dieta equilibrada. Según un estudio elaborado por el Instituto Nacional de Alcoholismo de Bethesda, en Estados Unidos, llevar una dieta escasa en ácidos grasos poliinsaturados -presentes en casi todos los pescados azules, como sardinas, boquerones, atún o salmón- puede bajar el estado de ánimo. Sin embargo, no es aconsejable abusar de las grasas vegetales, que se encuentran por ejemplo en las espinacas, el arroz, el vino y la cerveza, por su alto contenido en vanadio, cuyo exceso provoca leves depresiones. Tampoco conviene mezclar proteínas indiscriminadamente, ya que producen digestiones pesadas que, a la larga, conducen hasta las úlceras, una de las afecciones que peor humor genera.
· Sonreír. Hace más de cien años, el neurólogo francés Guilliane Duchenne de Boulogne comenzó a estudiar qué es lo que se escondía detrás de una sonrisa. Hoy se sabe que puede resultar contagiosa y mejorar todavía más un buen estado de ánimo. Por ello, los investigadores sobre el humor recomiendan este sencillo ejercicio cuando se pasen momentos difíciles: mirarse al espejo y sonreír. Esta expresión facial genera la emoción correspondiente, de forma que si vemos el reflejo de una sonrisa, comenzaremos a sentirnos mejor.
de la red
"La felicidad humana no es producto de los grandes acontecimientos de la vida, sino de las pequeñas vivencias cotidianas", escribió Benjamin Franklin en su autobiografía. Casi dos siglos después de que muriera este sagaz político y científico, los expertos le siguen dando la razón.
Según los sociólogos David Myers y Ed Diener, las desgracias y los golpes de fortuna tan sólo ejercen una influencia pasajera sobre el estado de ánimo, que suele regresar a su nivel habitual, como muy tarde, al año de un fallecimiento en la familia, de un premio en la lotería o de un salto profesional.
Tener cubiertas las necesidades básicas. Pero no más allá del grado de independencia económica habitual en la clase media. De hecho, los cien nuevos multimillonarios que aparecen anualmente en la lista que publica la revista Forbes, admiten un incremento casi insignificante de su bienestar cuando aumentó su cuenta corriente. Incluso el 37% de ellos cree ser más desgraciado que la media de la población.
Relacionarse con los demás. Numerosos estudios han demostrado que la gente que necesita de otra gente es en realidad la más feliz, y es también la que menos probabilidades tiene de sufrir una depresión.
·Sentirse cómodo en el trabajo. "Las personas que trabajan en profesiones creativas que permiten aportaciones personales para conseguir objetivos son, en general, mucho más positivas", afirma César Díaz-Carrera. "Lograr los retos que nos planteamos en el trabajo es una forma constante de superación", añade "y la superación es una de las bases del optimismo". Por este motivo, se aconseja plantearse retos en todos los niveles de la vida.
·La autoestima. "Todos somos lo que creemos ser", afirma Andrew Matthews en su libro 'Por favor, sea feliz'. Nuestra propia imagen determina exactamente cómo nos comportamos. "Si nos aborrecemos, también aborreceremos a los demás; cuando nos encanta ser quienes somos, todo el mundo nos resulta maravilloso", añade Matthews. Un estudio de la Universidad de Michigan comprobó que el primer valor que consideraban los norteamericanos para ser felices, era quererse a sí mismos.
· Tener autocontrol. Séneca escribió: "El más poderoso es aquél que tiene poder sobre sí mismo". El psicólogo de la Universidad de Stanford, Albert Bandura, dedicó años a estudiar la eficacia personal, es decir, la autoconfianza en producir los efectos que se desean. Dedujo que a las personas que creían que conseguían las cosas por su propio esfuerzo apenas les afectaban las predicciones negativas de los demás.
· Seguir una dieta equilibrada. Según un estudio elaborado por el Instituto Nacional de Alcoholismo de Bethesda, en Estados Unidos, llevar una dieta escasa en ácidos grasos poliinsaturados -presentes en casi todos los pescados azules, como sardinas, boquerones, atún o salmón- puede bajar el estado de ánimo. Sin embargo, no es aconsejable abusar de las grasas vegetales, que se encuentran por ejemplo en las espinacas, el arroz, el vino y la cerveza, por su alto contenido en vanadio, cuyo exceso provoca leves depresiones. Tampoco conviene mezclar proteínas indiscriminadamente, ya que producen digestiones pesadas que, a la larga, conducen hasta las úlceras, una de las afecciones que peor humor genera.
· Sonreír. Hace más de cien años, el neurólogo francés Guilliane Duchenne de Boulogne comenzó a estudiar qué es lo que se escondía detrás de una sonrisa. Hoy se sabe que puede resultar contagiosa y mejorar todavía más un buen estado de ánimo. Por ello, los investigadores sobre el humor recomiendan este sencillo ejercicio cuando se pasen momentos difíciles: mirarse al espejo y sonreír. Esta expresión facial genera la emoción correspondiente, de forma que si vemos el reflejo de una sonrisa, comenzaremos a sentirnos mejor.
de la red
El Sigue Estando Presente
Dios no se esconde de ti en tus momentos de angustia y dolor.
Sé que la desesperación te hace sentir así, pero quiero que sepas que en estos momentos Él está muy cerca de ti.
El dolor, la ansiedad y la depresión te hacen pensar que estás en gran soledad. Piensas tal vez que Dios no et ha considerado porque no ves la justicia que esperas. No puedes evitar el llanto, la enfermedad que está tocando a tu puerta te hace sentir tan quebrantada y frágil. El peso que sientes sobre tu vida te hace exclamar que ya no puedes más.
No sientes consuelo por más palabras que lees o escuchas. El silencio va consumiéndote poco a poco y quisieras estallar. Has pensado que la solución es morir y aunque has pensado hacerlo, por temor a Dios, no lo has hecho, pero en oración le has pedido que por favor te lleve a su presencia. Porque no quieres vivir así, no deseas continuar con la vida que hasta ahora llevas y porque estás harta de la misma situación.
Pero aunque tú crees y sientes que ya no podrás más, Dios te observa cuidadosamente y escucha lo que le dices. Él sabe que aunque ahora tú no lo comprendes, eres mucho más fuerte de lo que imaginas. Él escucha tus peticiones y plegarias. Algunas veces contesta que sí y otras que no, y el que no conteste muchas veces como tú quieres o esperas, no quiere decir o significa que te ame menos. Precisamente porque te ama es que procede de la manera en que lo hace.
No hay nada que lo pueda separar de ti, aún cuando en ocasiones insistes en hacer las cosas a tú manera, él sigue amándote profundamente. El océano inmenso, el cielo infinito no logran compararse con la grandeza de su amor inexplicable e inagotable hacia ti. Su silencio es la manera de decirte que aunque el proceso no ha finalizado, él está obrando en ti. Y aunque tú ni siquiera lo percibes, está trabajando en tu vida.
Así que permite cada día de tu existencia que él sea el artista que con sus hilos de amor entreteja tu vida.
Sé que la desesperación te hace sentir así, pero quiero que sepas que en estos momentos Él está muy cerca de ti.
El dolor, la ansiedad y la depresión te hacen pensar que estás en gran soledad. Piensas tal vez que Dios no et ha considerado porque no ves la justicia que esperas. No puedes evitar el llanto, la enfermedad que está tocando a tu puerta te hace sentir tan quebrantada y frágil. El peso que sientes sobre tu vida te hace exclamar que ya no puedes más.
No sientes consuelo por más palabras que lees o escuchas. El silencio va consumiéndote poco a poco y quisieras estallar. Has pensado que la solución es morir y aunque has pensado hacerlo, por temor a Dios, no lo has hecho, pero en oración le has pedido que por favor te lleve a su presencia. Porque no quieres vivir así, no deseas continuar con la vida que hasta ahora llevas y porque estás harta de la misma situación.
Pero aunque tú crees y sientes que ya no podrás más, Dios te observa cuidadosamente y escucha lo que le dices. Él sabe que aunque ahora tú no lo comprendes, eres mucho más fuerte de lo que imaginas. Él escucha tus peticiones y plegarias. Algunas veces contesta que sí y otras que no, y el que no conteste muchas veces como tú quieres o esperas, no quiere decir o significa que te ame menos. Precisamente porque te ama es que procede de la manera en que lo hace.
No hay nada que lo pueda separar de ti, aún cuando en ocasiones insistes en hacer las cosas a tú manera, él sigue amándote profundamente. El océano inmenso, el cielo infinito no logran compararse con la grandeza de su amor inexplicable e inagotable hacia ti. Su silencio es la manera de decirte que aunque el proceso no ha finalizado, él está obrando en ti. Y aunque tú ni siquiera lo percibes, está trabajando en tu vida.
Así que permite cada día de tu existencia que él sea el artista que con sus hilos de amor entreteja tu vida.
jueves, 18 de noviembre de 2010
No te pongas límites...
No te pongas límites a tí misma. Avanza. Las fronteras son mentales, no las construyas. Si has llegado hasta el día de hoy, con las fuerzas para leer estas líneas es porque tienes el valor y la fuerza necesarios para destruirlas, avanzar y conquistar todo lo que está por delante y te está esperando.
Alejandra Stamateas
Alejandra Stamateas
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